Leí esta frase y me gustó. La uso mucho en mi día a día. El otro día me decía una amiga que lo de tener pensamientos positivos, hablar de ellos, escribirlos, está muy bien. Sin embargo, no es suficiente. Además, hay que ponerlos en práctica. Estoy totalmente de acuerdo, concibo el pensamiento como la base de la actuación. De manera que marca la línea de la actuación siguiente. Volviendo al ejemplo del vino, esto no consiste en saber que el vino emborracha, sino en emborracharse con él. Hay que poner en práctica los comportamientos que nos ayudan. De alguna forma automatizarlos, hasta conseguir hacerlos casi sin pensar. Si la primera idea que nos viene a la cabeza es positiva, nos ayudará a avanzar más que si no lo es. Lo importante es que el pensamiento positivo que nos viene a la cabeza nos mueva a hacer lo que queremos. Es la base, no el fin en sí mismo. Si en cambio, los pensamientos que tengo son negativos, limitantes, etc. dificílmente podré abordar lo que me prop...
Busquemos y compartamos las experiencias positivas que nos recarguen de energía, que reconstruyan nuestras ilusiones, nuestros sueños... Aceptando el mundo y desde ahí construyendo un lugar mejor.