Ir al contenido principal

Entradas

Tener el pelo largo es caro...

Si, ya sé que es sorprendente esta afirmación. ¿De dónde viene? En Uganda me llamó la atención de que las niñas, en general, tienen el pelo cortado como los chicos cortito. Muchas veces, cuesta diferenciar a las niñas de los niños, salvo que lleven pendientes. Con curiosidad le pregunté al guía, la razón por la cual, por lo general, las niñas tenía en el pelo tan corto. Me sorprendió la respuesta: tener el pelo largo es muy caro... Lo que, en mi caso, y en el tuyo seguro que también, depende de cuestiones de gusto, de estética, o de cualquier otra cosa pero desde luego no del dinero, en otros sitios, no es una decisión más que de podérselo permitir o no. En efecto, los champús son muy caros allí y los productos para el pelo también. Las condiciones ambientales y del agua no facilitan mucho el mantenimiento del pelo, de manera que además del coste económico de comprar productos, la obtención del agua, hace que no elijan cómo quieren tener el pelo. Además en los colegios, se...

Un viejo cuento indio

Hace unos días, leí en un boletín al que estoy suscrita de José Ballesteros un pequeño cuento que me encantó. Lo comparto Un viejo abuelo cherokee hablaba con su nieto acerca de una batalla que ocurre en el interior de las personas, previniéndole para que, estando alerta, no se dejara llevar por los malos instintos. El abuelo le decía: "Hijo mío, todo ser humano lleva en su interior dos lobos ávidos de ser alimentados y cuya batalla es siempre encarnizada para conseguir alimento. Uno es negro. Malvado. Está lleno de ira, intranquilidad, amargura, impaciencia, maldad, envidia, celos, sensiblería, inexplicable pesar, autocompasión, codicia, avaricia, arrogancia, culpa sin remordimiento, resentimiento, rencor, inferioridad disfrazada de superioridad, falsedades, mentiras, orgullo, negativismo. El otro es blanco. Bueno. Está lleno de amor, gozo, paz, fe, alegría, felicidad, verdad, justicia, esperanza, serenidad, gran paciencia, humildad, reconocimiento y enmienda de errores, sabid...

No hay que poner todos los huevos en el mismo tiesto

Esta mañana, tomé un café con una persona que conocí hace un par de años. Hablábamos de lo complicadas que eran las relaciones entre personas por la diferencia de "motores" que hay detrás de los comportamientos de cada uno de nosotros, por la escala de valores, de prioridades... Ayer cenando salió un tema parecido... Y con ello, el tema de la gestión de las expectativas... Me gustó la reflexión que me hizo. Tal vez, porque estoy convencida de que tiene mucha razón.  La vida de cada uno es un todo, donde conviven muchas cosas: amigos (los que los tienen y los cuidan), pareja y/o familia (los que la tienen y además la cuidan), trabajo, aficiones... De la suma de todo ello, calibrando cada uno lo que me importa y eligiendo lo que tiene que prevalecer...si, de todo esto, sale mi felicidad.  Como una ecuación:  Amigos (ponderado por cada uno) + familia/pareja (ponderado por cada uno) + aficiones (lectura, deporte, cada uno lo que tenga) + trabajo = mi grado de felici...

No hay como volver a un sitio que no ha cambiado para darse cuenta de lo que ha cambiado uno. Nelson Mandela

Me llamó la atención la lectura de esta frase. ¡Que gran verdad! No deja de sorprenderme de qué manera muchas personas que me "conocen" de siempre no quieren aceptar, procesar, los cambios que se han producido en mi vida. De alguna manera tratan de anclarme, con ellos en el pasado.  No es tan raro. Al fin y al cabo, he aprendido formas de "resolver", afrontar temas y algunas veces hasta me han funcionado. Resulta "fácil" pensar cuando me funciona que lo he hecho bien y si no me funciona que es culpa de otros. Así puedo justificar repetir las cosas una y otra vez, incluso cuando quiero conseguir cosas distintas.  No hay que irse, ni volver para darse cuenta de lo que ha cambiado uno... basta con "aferrarse" a los "amigos" de siempre... En nuestra vida, hay que asumir que hay personas, muy importantes en un momento de nuestra vida que después desaparecen... a veces sin dejar rastro, sólo los recuerdos de que estuvieron, como un eco....

Buscar un sitio en el que encajo y no encajar en un sitio

¡Que gran verdad! Volví a caer sobre esta frase ayer en twitter. La primera vez que me di cuenta fue cuando empecé mi carrera profesional, al hacer de los tests de las entrevistas.  Al buscar trabajo lo que quería era gustar, al conocer a alguien, al hacer mil cosas...al final lo que quería era gustar. Sin embargo, ¿a quien no le ha pasado que después de hacer por gustar a alguien se da cuenta de que a es a él a quien no le gusta esa persona? De que no me gusta su forma de ver la vida, ni de hacer las cosas, de que no me ayuda, no crezco a su lado, no me potencia... Y entonces me pregunto ¿por que me empeñé tanto en gustarle?  Igual en un trabajo. Antes de ir a una entrevista, me pregunto ¿qué es lo que tengo que hacer para que me elijan? ¿Cómo puedo gustarles? Sin embargo, ¿he pensado si eso es lo que yo quiero? ¿Si me gustan ellos? He escuchado muchas, muchas veces, que el hecho de que a alguien le guste lo que hace es una utopía... que hacemos lo que podemos, sobre...