Ir al contenido principal

Invertir en uno mismo

El otro día me llamó la atención un artículo del periódico. Toda la vida, me han dicho que hay que prepararse "académicamente" para el trabajo. Estudiar, aprender idiomas, másteres, cursos, formación continua... Cuando me he atascado con algo he buscado a alquien "especialista" de eso que me ayudara a desatascarme... 
Y ahora, dicen que el mercado laboral está cambiando. Lo importante ya no es hablar idiomas sino saber tratarse con todo tipo de gente, tener habilidades sociales (¿capacidad de networking?), capacidad de adaptación, de aceptar los cambios, de anticiparse, de tomar decisiones, etc. ¿Y eso donde se aprende? 
Las generaciones anteriores no "sentían" llorar es de flojos, o de débiles o de ... no sé. Se reían con cuidado. 
Hoy todo eso está cambiando y ¿quien nos lo va a enseñar? ¿A quien voy a ver para que me ayude a enfocar las cosas, a entenderme y a entender a los demás?
Tal vez no es que lo académico ya no sea importante, sólo, que se presupone. Y sobre esa brillante base de conocimiento hay que construir personas. Ahora, la atención se pone en lo que una persona es. Ahora ya no soy un catálogo de títulos sino un catálogo de habilidades. De alguna forma, se me reconoce más mi unicidad. Soy la única que tiene una serie de cosas. Y parece que hoy, lo importante es construir eso. 
Estoy viviendo un periodo de cambio, me educaron como un catálogo de títulos y ahora soy un catálogo de habilidades con títulos. Toca adaptarse. 
Por eso, tienen ahora tanta fuerza los mentores, los coach, los psicólogos...ayudan, desde fuera, a mirar las decisiones que uno toma y de que manera impactan sobre el entorno de cada uno. 
Me gusta vivir un mundo en el que la persona es importante. Está empezando y a nuestra generación y a las que vienen, nos toca construirlo, construir personas con conocimientos y no la inversa.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cuento .... de actitud... con Luis Galindo

Hace unos días en una conferencia con Luis Galindo compartió el siguiente cuento que me encantó. Decía así, a la entrada de un pueblo estaba sentado un viejecito con un bastón. Apareció un caminante, que se detuvo ante el viejecito para preguntarle: "Buen hombre, ¿me puede decir como es la gente de este pueblo?". El viejecito, a su vez le preguntó: "¿Cómo era la gente con la que ha vivido en otros lugares?". Al caminante, se le cambió la cara y repuso: "Las personas con las que he vivido en otros lugares, eran personas complicadas y egoístas, que se pasaban el día comentando sobre la vida de los demás, personas inmaduras y quejicas."  Entonces, el viejecito le contesto: "Pues aquí son iguales." Entonces, el caminante prosiguió su camino.  Al rato, apareció otro caminante. Se dirigió también al viejecito y saludándole , le pregunto: "Buen hombre, ¿sabría decirme como es la gente de este pueblo?". El viejecito, de la misma manera! Le ...

Vuelta de "vacaciones"

Llevo unos meses de vacaciones. Me he dado cuenta de que cuando vivo cumpliendo mis sueños, y me lo paso bien haciendo lo que hago... necesito escribir menos... No obstante, no quiero dejar de pararme a pensar las cosas... porque algunas veces con la vorágine... ayuda pararse a pensar lo que me está pasando... aunque sea bueno.  En el proceso de mejora continua, que está ahora tan de moda, toda la vida lo que estoy viviendo puede mejorar y acercarrne más a lo que yo quiero que es LA MEJOR VERSION DE MI MISMA.  Por eso, ya estoy de vuelta!! 

Carpe Diem ¿No?

Es una expresión que se usa mucho, que escucho mucho y que no se si acabamos de entender en la profundidad que tiene. De hecho periódicamente, se publican artículos sobre las cosas de las que la persona que va a morir se arrepiente de no haber hecho... y, en general, no se arrepiente nadie de no haber estado en el Gran Cañón o de no conocer China... se arrepiente de pequeñas cosas a las que no presto atención durante el día a día... Se arrepiente de no haber dedicado más tiempo a su familia, de no haber disfrutado más de lo que tenía... de pequeñas cosas que nos pasan desapercibidas... ¿Y porque hoy, así de repente, a estas horas me ha dado por hablar de esto? Es que he tenido un flashback... hace unos días me enteré de que una profesora del colegió en el que estudié se cayó de un caballo y está en coma, así en medio minuto... Y eso me llevó al año 1995, cuando así en medio minuto, mi hermano se cayó de un caballo y, después de dos días en coma murió. No te lo cuento para dar pena....