Ir al contenido principal

La historia de las estrellas de mar

El otro día, leyendo cai sobre una historia que me llamó la atención, tal vez por la cantidad de veces que he escuchado o he pensado que no puedo cambiar nada...
Estaba una mujer en la orilla del mar. La marea al bajar había dejado muchas estrellas de mar que no sobrevivirían a la siguiente marea. Ella las iba recogiendo y lanzando al mar. 
Pasó una persona por allí y se paró a mirarla. Después de un rato, le preguntó "¿Sirve para algo? Al fin y al cabo quedan muchas y no vas a poder lanzar todas." La mujer se le quedó mirando y le contestó cogiendo una estrella: "Para esta ya ha servido para algo."

Cierto, en realidad muchas veces quiero cambiar el mundo sin pararme a pensar en las miles de pequeñas cosas que cada día puedo hacer que cambian la vida de muchas personas y la mía propia. Todos los pequeños gestos que ayudan a alguien y de los que yo no soy consciente (para bien y para mal). Las pequeñas cosas importan y, al final, sirven mucho más de lo que nos creemos. Las pequeñas metas son las que nos llevan a los grandes logros, no hay más que ver como ayudan las "metas volantes" a llegar al final de la carrera... 
De manera que a ver si encuentro mis pequeñas metas volantes y mis pequeños "empujones" para impulsar a los que me rodean y detecto lo que los otros hacen para impulsarme a mí. 
¡A por el 2013!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vuelta de "vacaciones"

Llevo unos meses de vacaciones. Me he dado cuenta de que cuando vivo cumpliendo mis sueños, y me lo paso bien haciendo lo que hago... necesito escribir menos... No obstante, no quiero dejar de pararme a pensar las cosas... porque algunas veces con la vorágine... ayuda pararse a pensar lo que me está pasando... aunque sea bueno.  En el proceso de mejora continua, que está ahora tan de moda, toda la vida lo que estoy viviendo puede mejorar y acercarrne más a lo que yo quiero que es LA MEJOR VERSION DE MI MISMA.  Por eso, ya estoy de vuelta!! 

Un cuento .... de actitud... con Luis Galindo

Hace unos días en una conferencia con Luis Galindo compartió el siguiente cuento que me encantó. Decía así, a la entrada de un pueblo estaba sentado un viejecito con un bastón. Apareció un caminante, que se detuvo ante el viejecito para preguntarle: "Buen hombre, ¿me puede decir como es la gente de este pueblo?". El viejecito, a su vez le preguntó: "¿Cómo era la gente con la que ha vivido en otros lugares?". Al caminante, se le cambió la cara y repuso: "Las personas con las que he vivido en otros lugares, eran personas complicadas y egoístas, que se pasaban el día comentando sobre la vida de los demás, personas inmaduras y quejicas."  Entonces, el viejecito le contesto: "Pues aquí son iguales." Entonces, el caminante prosiguió su camino.  Al rato, apareció otro caminante. Se dirigió también al viejecito y saludándole , le pregunto: "Buen hombre, ¿sabría decirme como es la gente de este pueblo?". El viejecito, de la misma manera! Le ...

Carpe Diem ¿No?

Es una expresión que se usa mucho, que escucho mucho y que no se si acabamos de entender en la profundidad que tiene. De hecho periódicamente, se publican artículos sobre las cosas de las que la persona que va a morir se arrepiente de no haber hecho... y, en general, no se arrepiente nadie de no haber estado en el Gran Cañón o de no conocer China... se arrepiente de pequeñas cosas a las que no presto atención durante el día a día... Se arrepiente de no haber dedicado más tiempo a su familia, de no haber disfrutado más de lo que tenía... de pequeñas cosas que nos pasan desapercibidas... ¿Y porque hoy, así de repente, a estas horas me ha dado por hablar de esto? Es que he tenido un flashback... hace unos días me enteré de que una profesora del colegió en el que estudié se cayó de un caballo y está en coma, así en medio minuto... Y eso me llevó al año 1995, cuando así en medio minuto, mi hermano se cayó de un caballo y, después de dos días en coma murió. No te lo cuento para dar pena....