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Ya he vuelto...

Si he vuelto, no se si lo has echado de menos. Yo he echado mucho de menos escribir. La semana que viene estaré de vuelta en plena forma. Y no es que durante este tiempo no haya tenido pensamientos positivos. Tengo muchos que compartir... sólo que no he tenido/sacado tiempo para escribir... Eso me da que pensar. Recuerdo en las clases de filosofía de COU, en que nos planteaban problemas sobre los que reflexionar. Me obsesionaba, entonces, y supongo que ahora también, el hecho de que las cosas que no se dicen, que no se hablan, que no se oyen... ¿no existen? ¿Existe el sonido si nadie lo oye? Tal vez sí, pero ¿cobra existencia cuando lo oyes? Es decir, ¿existen las cosas que no compartimos con los demás? ¿Puedo "guardarme" las cosas positivas? No se disfruta igual. ¿Como es posible que se nos escapen los días sin sacar siquiera un ratito para hacer algo que me gusta? Me hizo pensar, porque ayer me preguntaron ¿no escribes ya?

Autocomplacencia vs autocrítica

En un curso de desarrollo de habilidades, me hablaron de la capacidad de autocrítica. Muy importante, para no tener la tentación de pensar que todo lo que hago lo hago bien. Me gustó. El ejemplo fue paradigmático: la historia del Titanic. La hemos escuchado, visto, oído tantas veces que seguramente ya ni le prestamos atención. Yo, por lo menos, no me había quedado con ello. La magnitud de la desgracia que ocurrió en el Titanic tuvo un origen, que si me paro a pensarlo me parece increible: la creencia de que el Titanic era un barco tan seguro, tan indestructible, tan ... que era imposible que se hundiera. ¿Porqué? Pues sencillamente, porque al "ser imposible" que se hundiera el barco, no se pusieron suficientes botes salvavidas. Pero no fue sólo eso, sino que además, se tardó mucho en abandonar el barco... ¿Y esto a que viene? A mi me sirvió mucho para analizar y comprender que no hay que esperar a hundirse o a estrellarse para hacer cambios en mi propia vida. Es necesario dar...

Emilio Duró - Optimismo e Ilusión

Optimismo e ilusión

Esta semana he visto el vídeo de Emilio Duró, titulado algo así como Optimismo e ilusión. Me ha encantado. Te lo recomiendo como me lo recomendaron a mí. Llevo toda la semana deseando contártelo y no he tenido ni un minuto. ¿Como es posible que en una semana no sea capaz de encontrar un minuto para hacer algo que quiero hacer? No me gusta que me pase, pero algunas veces... Hay dos cosas que me han llamado la atención del vídeo. La primera la capacidad de comunicación y la fuerza de los mensajes. Me gusta escuchar un discurso así de positivo. Una serie de ideas positivas agrupadas para ayudarnos a "construir" nuestra felicidad. Una serie de ideas que ponen todo su énfasis en todas las cosas buenas y que pretenden "ayudarnos" a centrar nuestra atención sobre todas las cosas buenas que te pasan en la vida, sólo porque la felicidad de cada uno de nosotros depende de los ojos con los que miremos nuestra propia vida. Yo lo compro, sin lugar a dudas. Hace ya tiempo que ele...

¿Quien es libre?

Esta mañana estaba leyendo una historia que quería compartir contigo. Cuenta una historia antigua que dos judíos, Joseph y Karl, pasaron juntos tres años de cautiverio en un campo de concentración nazi, después de veinte años, se volvieron a encontrar. Joseph estaba feliz, se había casado, tenía tres hijos y trabajaba en una empresa. Karl había vivido amargado como ermitaño en una cabaña aislada en la montaña. "¿Pero como puedes ser feliz y haber olvidado la injusticia que sufrimos?", le dijo Karl. Su amigo Joseph le contestó: "Por supuesto que siempre me acordaré de lo que sufrimos, pero ahora me doy cuenta de que yo soy libre y que tú sigues encerrado en el campo de concentración". Una pequeña reflexión que me lleva a analizar en que campos de concentración sigo yo encerrada y de cuales he conseguido liberarme...

¿Como estás? Estoy fenomenal...

Todo es cuestión de perspectiva y sólo cuando me pasa algo grave me doy cuenta de lo bien que estaba antes y de lo poco que lo disfrutaba. En una conferencia de uno de los sobrevivientes de Viven nos preguntó como estábamos. La sala era bastante grande. Estaríamos unos 80-100. Se oyó un murmullo... yo dije bien, como no sonó diferente de lo que dijeron los demás debimos decir lo mismo. Sin mucha convicción, en realidad. Entonces puso el vídeo de cuando les encontraron, después de muchos días en condiciones infrahumanas de vida, con frío, hambre... les encontraron. Cuando les preguntaron: "¿Como estáis?", la respuestá unámime fue "Fenomenal", no recuerdo que palabra usaron pero el significado era este. Entonces, nos miró y nos preguntó otra vez "¿Cómo estáis?" y lo entendí. Cada día las pequeñas cosas que me pasan, pueden hacerme olvidar todo lo que tengo, lo que me rodea y me hace feliz, quedándome en los pequeños problemas de todos los días. ¿Sólo cuan...

El mundo ¿está cambiando?

En realidad, nada cambia porque sí... tenemos que contribuir al cambio. Muchas veces me he preguntado de que manera yo puedo cambiar el mundo. Y muchas veces la conclusión ha sido "de ninguna". ¿Cómo voy yo a cambiar un mundo de miles de millones de personas? Cualquier esfuerzo que haga se diluirá entre esos miles de millones de personas. Suena bien ¿verdad? Así sólo tengo que esperar a que el mundo cambie, él solo, sin yo hacer nada, ¿para qué? Sin embargo, no es así. Funciona el efecto dominó. Ciertamente porque yo cambie un comportamiento no va a cambiar el mundo inmediatamente pero ayudaré a contagiar el cambio a otros. De hecho, estamos cambiando el mundo poco a poco. En la década de los 80-90, lo que estaba de moda eran los JASP (Joven Aunque Sobradamente Preparado). Los jóvenes, mucho más agresivos y baratos, empezaron a desbancar a la gente mayor de los puestos de dirección. La lucha por el poder era muy fuerte. Másteres, formación, parecía que todo eso era suficiente...