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Entradas

Un cuento .... de actitud... con Luis Galindo

Hace unos días en una conferencia con Luis Galindo compartió el siguiente cuento que me encantó. Decía así, a la entrada de un pueblo estaba sentado un viejecito con un bastón. Apareció un caminante, que se detuvo ante el viejecito para preguntarle: "Buen hombre, ¿me puede decir como es la gente de este pueblo?". El viejecito, a su vez le preguntó: "¿Cómo era la gente con la que ha vivido en otros lugares?". Al caminante, se le cambió la cara y repuso: "Las personas con las que he vivido en otros lugares, eran personas complicadas y egoístas, que se pasaban el día comentando sobre la vida de los demás, personas inmaduras y quejicas."  Entonces, el viejecito le contesto: "Pues aquí son iguales." Entonces, el caminante prosiguió su camino.  Al rato, apareció otro caminante. Se dirigió también al viejecito y saludándole , le pregunto: "Buen hombre, ¿sabría decirme como es la gente de este pueblo?". El viejecito, de la misma manera! Le ...

Los patrones... de comportamiento

Hace uno días, me contaron que hicieron una prueba en una gran ciudad, concurrida y llena de gente, podría ser Madrid, París, Londres... En este caso, era Nueva York. Parece que pusieron a una persona tendida en el suelo... y sólo entre un 5 y un 10% se paraba a ver que pasaba... El resto, decían, ni siquiera la veía. No se estaba analizando la solidaridad de las personas sino la incapacidad de ver cosas que no me espero. Esto hila con una clase que tuve no hace mucho, en la que un profesor del IE, José Luis Potela, me decía que pensar cansa tanto, que, por lo general, no pienso cuando hago las cosas. En realidad, tengo "metidas" situaciones en la cabeza y reacciono de forma automática a esas situaciones.  Bueno, en realidad, no es nada nuevo, es lo que hago cuando entreno a cualquier deporte. De alguna forma, trabajo para que me ocurran muchos tipos de situaciones y evitar tener que pensar cuando se presenten (no da tiempo durante un partido por ejemplo), así que aprend...

María Belón - Lo que de verdad Importa

Los comportamientos mediocres...

El otro día estaba tomando un café con una amiga y me estuvo contando cosas que me hicieron pensar. Me habló de los comportamientos mediocres. Me gustó la denominación, porque no habló de personas mediocres sino de comportamientos.  ¿Cual es la diferencia? Es enorme. Por una parte, referirse a una persona como mediocre supone una "ondena" directa de todo lo que hace, una persona mediocre sólo hace mediocridades, pero es que al mismo tiempo "me salva" a mí de comportamientos mediocres... Como yo no soy mediocre no puedo hacer "mediocridades".  Me gustó el término de los comportamientos mediocres. Aprovechando que hoy cerramos un año y miramos al nuevo año, saco este tema... a ver si en el nuevo año, evito los comportamientos mediocres.  ¿Y como definió los comportamientos mediocres? Decía que los comportamientos mediocres son aquellos que hacen las personas en los que sacan su envidia, sus inseguridades, sus celos, sus miedos y que de alguna forma s...

Desarrollar lo que se

El miércoles pasado estuve en una presentación de un libro. El conferenciante dijo una frase que me encantó. Decía Einstein que todos somos genios, pero que si juzgas a un pez por su habilidad a los árboles, se pasará toda la vida pensando que es un estúpido. Me hizo gracia. Lo primero que me vino a la cabeza, como no podía ser de otra forma, es todas las veces en las que los demás me han juzgado siendo pez, por mi habilidad de subir a los árboles. Pero, tampoco, tuve que pensar mucho para identificar los casos en los que yo había juzgado a otros "peces" por su habilidad de subir a los árboles. En efecto, me cuesta, a veces, darme cuenta de que la riqueza de las personas que me rodean, lo que me aporta, es precisamente que sean diferentes. Muchas veces, busco cosas en la persona que tengo cerca cosas/características que no tiene y claro "me decepciona". O mejor dicho, me genero una expectativa sobre alguien irreal que "me decepciona", la persona se l...

Se chove, que chova! (subtitulado en castellano)

No decidir

Si, lo sé, de esto ya hemos hablado antes. Pero no puedo evitarlo. No dejo de leer artículos que hablan del líder del siglo XXI, de la necesidad de tomar decisiones, de que los problemas no se esfuman de debajo de la alfombra (donde los quiero esconder, me pregunto si para que olvidarme, para que se olviden los demás, ¿?) y, en cambio en la empresa, me encuentro con situaciones en las que no se decide, unas veces yo, otras veces los que me rodean... Tengo la sensación de que estoy viviendo una especie de bipolaridad, de esquizofrenia... de decir una cosa y de hacer otra distinta... Y me he dado cuenta de que no no me gusta. Si, probablemente lo sabía de antes, todos lo sabemos pero dice una frase que me encanta que no es lo mismo saber que el vino emborracha que emborracharse con vino. Es decir no es lo mismo saber que experimentar... y hoy, puedo decir que he experimentado lo que cuesta no tomar decisiones, el desgaste que supone para las personas que están alrededor y para mi mism...